La fricción generada durante la relación sexual, al igual que la intensidad de la misma, se pueden relacionar con los síntomas manifestados, si se retuvo la eyaculación, es posible que se sientan molestias en la zona genital, principalmente a nivel de los testículos por aumento de la congestión secundaria a la excitación. El dolor debe ser pasajero, si éste persiste, aumenta o se asocia a salida de secreción, se deberá asistir a consulta.