Las ratas -específicamente a través de la orina- pueden llegar a transmitir algunas infecciones. Sin embargo el haberla olido, a pesar de ser un riesgo de transmisión de algunas enfermedades, habitualmente no condiciona problemas mayores.
Es necesario estar al pendiente de su estado de salud, principalmente acudir a su médico ante la presencia de cuadros de fiebre o malestar general.