La presencia de moco en las deposiciones no es algo muy específico, ni preocupante si se presenta de forma aislada, puede darse en procesos de infección intestinal, o después de un cuadro respiratorio porque los niños degluten las flemas, o en la transición o cambio de alimentos.
Los niños a esta edad suelen tener varias deposiciones al día, en cantidad variable y deben ser de consistencia pastosa o grumosa.
Debes estar atenta que no presente deposiciones con sangre, que no sean deposiciones muy líquidas abundantes y frecuentes, no se acompañe de fiebre o imposibilidad para alimentarse.
Recuerda la importancia del control de crecimiento y desarrollo y esquemas de vacunación para la detección y prevención de enfermedades.
