En el caso del hombre se considera que deja de ser virgen una vez realiza la penetración vaginal, sin que exista la necesidad de desaparición o ruptura del algún tipo de tejido, por tanto, dado que has tenido relaciones sexuales se considera no eres virgen.
El dolor presentado posterior a las relaciones podría ser secundario a la vigorosidad de las mismas, no obstante, de aparecer otras manifestaciones como salida de pus por la uretra, cambios en el color del pene (que se ponga azul o morado) o deformidades posteriores a las relaciones sexuales debes acudir inmediatamente al médico dado que se tratan de signos de alarma.