Para la prueba de paternidad se requiere revisar el ADN y para ello se toman muestras que bien pueden ser de saliva, semen, pelo, dientes, huesos, sangre, uñas, cera de las orejas. Su método de recogida puede ser un kleenex, maquinilla de afeitar, colillas de cigarrillo, condón, cepillo de dientes, etc.