Esto no es normal. Puede pasar porque al ponerse la ampolla de heparina no queda subcutánea, es decir, no está quedando con la suficiente profundidad.
Cuando vaya a aplicarse la ampolla, coge entre el dedo índice y el pulgar la piel, a casi un centímetro de distancia entre los dedos, la levanta y en la mitad a 90 grados del resto de la piel, mete la aguja e inyecta.
Ante otra inquietud, contáctenos.
