Si, la piel de la cara es de las más delicadas del cuerpo (y de las más delgadas) así que al aplicar productos cómo cremas con fuerza puedes traccionar la piel y lesionarla, irritarla y favorecer a la
aparición de enrojecimiento, entre otros.
Además, cuándo esto se hace de forma continua puedes favorecer la aparición de líneas de expresión (arrugas).
En éste caso lo ideal es combinar: poca fuerza al aplicar el producto y usar una crema que deslice fácilmente para que la puedas esparcir.
Espero haber podido ayudarte y orientarte.
