Si sospecha un embarazo, puede realizar la prueba de orina al menos 1 semana después de haber presentado el fallo menstrual (es decir, el día que esperaba la menstruación no llegó). Si presenta su menstruación, no es necesario realizar una prueba porque no habría embarazo. También puede realizar una prueba en sangre 10-14 días después de la relación sexual de riesgo, con resultados confiables.
Tenga en cuenta que los cambios en el flujo vaginal o la presencia de sangrados intermenstruales, puede estar facilitado por la toma irregular de los anticonceptivos.
Si desea un embarazo, lo más recomendable es acudir a control médico y odontológico para iniciar una consulta preconcepcional y buscar un embarazo de la forma más sana y segura posible.