Por lo general, los lentes intraoculares no necesitan recambio luego de su colocación si tienen una formulación adecuada y no hay complicaciones asociadas, es decir, pueden durar para toda la vida. La principal razón para el cambio de estos lentes es el error de cálculo previo a su colocación o la pérdida de su funcionalidad que hace que el lente no corrija todas las dioptrías y el paciente necesite llevar gafas.
Si ha venido presentando molestias lo adecuado es que acuda a su médico tratante para evaluar el estado del lente. Espero te resulte útil.