El misoprostol no puede tomarse sin autorización médica al ser un medicamento con muy serios efectos adversos cuando se administra de manera inadecuada. Serias reacciones adversas están descritas durante el uso del misoprostol en mujeres embarazadas, incluyendo la muerte de la madre o del feto por lo que previo a su uso es necesario descartar esta situación. En mujeres embarazadas el uso inadecuado de misoprostol puede provocar:
-Ruptura de útero.
-Embolismos del líquido amniótico.
-Hemorragias vaginales graves.
-Retención de placenta y restos ovulares.
-Shock hipovolémico.
-Shock séptico.
Se sugiere acudir al médico para establecer un manejo adecuado según sea su caso evitando del todo este tipo de automedicación con el fin de conservar una buena salud y, sobretodo, su vida.