La depresión en adolescentes es un problema de salud mental que genera un sentimiento de tristeza, pérdida de interés en las actividades cotidianas, desesperanza, ira y frustración. Tiene una duración constante en el joven por lo que es importante detectarlo y darle manejo en esta etapa, pues la manera en que se deprime un joven no es igual que en un adulto, es un signo de alarma de su salud mental y no debe dejarse pasar, pues ellos pueden llegar a optar por conductas autolesivas incluyendo intentos de suicidio y suicidio como tal. No discrimina esta enfermedad la edad de los jóvenes, aunque sea más frecuente entre los 16 a los 19 años, cada vez se ha llegado a ver inclusive a la población infantil con síntomas depresivos. Esta enfermedad afecta el procesamiento del pensamiento del adolescente, lo que repercute en lo que siente y en su comportamiento, afectando de modo global (funciones mentales y su estado físico). Algunos problemas propios de esa etapa de la vida como la presión de sus compañeros de clase y grupo social, las expectativas académicas propias y de sus cuidadores, los cambios físicos en su cuerpo por la pubertad, pueden ocasionar inestabilidad emocional en los adolescentes. Sin embargo, no se trata de solo una etapa de vida para los adolescentes, para los que sufren de depresión es una situación donde no procesan la información igual que un adulto, no es una debilidad de carácter como suelen pensar los adultos, es una enfermedad que requiere tratamiento psiquiátrico y psicológico a largo plazo y atención por parte del cuidador.